La multinacional Procter & Gamble (P&G) enfrentaba un reto recurrente en sus centros de distribución: la alta generación de averías en el embalaje de detergente durante las fases de almacenamiento y transporte interestatal. Tradicionalmente, la compañía utilizaba láminas de cartón corrugado en la parte superior del arrume para soportar un segundo pallet de madera colocado directamente encima. Sin embargo, el cartón perdía rigidez rápidamente y sufría un desgaste prematuro, alcanzando apenas entre 2 y 4 usos antes de quedar inutilizable.
Para erradicar estas pérdidas, P&G sustituyó las láminas de cartón por las láminas plásticas intercaladoras de Cauchosol, realizando un pedido inicial de 6.300 unidades.
Los resultados operativos y financieros demostraron la superioridad técnica del polietileno frente al cartón convencional: Durabilidad extrema y vida útil prolongada: Las láminas alcanzaron más de 120 usos por unidad durante su primer año de operación.
La alta resistencia del material permitió que la primera recompra se realizara 3,5 años después de la implementación inicial, adquiriendo únicamente 1.000 unidades de reposición. Resistencia a condiciones de transporte exigentes: El producto no solo permaneció estático en bodega; las estibas fueron trasladadas constantemente en camiones hacia otros Centros de Distribución (CEDIs) fuera de la ciudad. A pesar de las vibraciones, fuerzas dinámicas y fricción propia del transporte terrestre, el empaque mantuvo su integridad estructural.
Reducción masiva de averías: Con la implementación de las láminas Cauchosol, P&G logró disminuir en un 90% el daño en producto terminado, eliminando la pérdida de mercancía apta para la venta.
Ahorro financiero cuantificable: Se calculó un ahorro anual consolidado de $400.000.000 COP (aproximadamente $120.000 a $150.000 USD), optimizando drásticamente el presupuesto dedicado a consumibles de empaque. Sostenibilidad y Economía Circular RealMás allá de la eficiencia financiera, esta solución impulsó los objetivos ambientales de P&G.
Las láminas plásticas de Cauchosol son fabricadas en un 85% a 95% con materia prima reciclada posconsumo (recuperada directamente de la calle), evitando la acumulación de plástico en vertederos. Asimismo, la operación se beneficia del Plan de Economía Circular de Cauchosol, en el cual la empresa recibe las láminas averiadas o dañadas de los clientes como parte de pago. Estas unidades son procesadas e incorporadas nuevamente en la planta de producción para fabricar láminas 100% nuevas, garantizando un ciclo cerrado sin generación de desperdicios.
Impacto Ambiental, Hídrico y EnergéticoAl realizar la sustitución de las láminas de cartón por las láminas plásticas, el cliente logró un impacto ambiental de gran escala al reducir drásticamente el consumo de cartón en su cadena logística. La producción de 1 kilo de cartón tradicional requiere entre 12 y 15 litros de agua, mientras que la fabricación de nuestras láminas exige tan solo 0.5 litros por unidad.Esta transición redujo de forma significativa la huella de carbono de la operación, al evitar la tala directa de árboles para la extracción de celulosa y suprimir el consumo masivo de energía asociado a los procesos industriales papelero-cartoneros. Este balance hídrico y energético representa un indicador positivo para las metas de sostenibilidad y el balance ambiental de la empresa.

